15 dic 2011

Navidad, navidad verde navidad

Si, ya casi es navidad...¿Qué tal si la hacemos lo más responsable posible?

Decorando
Claro que es bonito decorar, pero en la manía navideña nos da por comprar todo lo que se nos cruza, por lo que gastamos muchísimo y producimos un montón de basura, consejos rapidísimos para evitarlo.

  • Reduce y elige bien que espacios decorarás y con qué.
  • Prefiere decoraciones hechas por manos mexicanas.
  • Mejor aún, hay que ponernos a reciclar y usar la imaginación, con cartón, pintura y diamantina se hacen maravillas sin gastar de más aquí hay bonitas ideas.
  • Evita los globos y el unicel contaminación totalmente innecesaria, ¿Qué tal adornos de ramitas, cartón, pinitos, papel o cristal?
  • Piensa dos veces antes de cometer la cruedad matar un árbolito solo para que este quince días en tu sala, si no puedes evitarlo, ponte en contacto con empresas que los renten en macetitas, si ya es demasiado tarde, por lo menos llévalo a que lo hagan composta y no lo dejes aventado en la calle.
  • Si quieres un olor navideño y delicioso, puedes juntar ramitas de pino en tu bosque más cercano, y ponerlas junto a una manzana con clavos de olor y canela.
Yo me puse de acuerdo con mi mamá y mi hermanita y pasamos una tarde muy linda haciendo nochebuenas de cartón, copos de nieve y piñatas.


Regalando

¡Ahh los regalos!...por más que intentemos no ser materialistas es muy agradable recibir un regalo bien elegido, pero también es un rompedero de coco encontrar los regalos ideales, por eso:
  •  Haz y pídele a tus familiares que hagan una lista de cosas que les gustaría que les regalaran, al menos cinco (¡Magia!) y llévatela cuando salgas de compras, así no comprarás de más.
  • Ley de oro, prefiere productos hechos en México, artesanales y de preferencia de comercio justo ¿Qué tal una canasta de productos orgánicos o un kit de cultivo o de otras cosas? (¡Anotenlo en mi lista!). Date una vuelta por los mercados y tianguis tradicionales u orgánicos de tu ciudad para darte más ideas.
  • ¡Manos a la obra! mejor aún, haz tus propios regalos, bufandas, targetas, peluches, bolsas, guantes, galletas. Nada es más satisfactorio que dar o recibir algo hecho con amor.
  • Ojo con los empaques, otra vez muchísima basura, se original y envuelve de manera sencilla y con papel reciclado o tela, más vale un detalle original que un papel caro y contaminante.




Comiendo

¡Qué rica es la comida navideña! no por nada subimos unos kilitos de más, pero el desperdicio también puede aumentar drásticamente, así que:

  • Calcula de antemano para cuantos se prepará la comida y ponte de acuerdo con tus familiares para no llevar comida de más.
  • Utiliza tu vajilla, si estás pensando en la lata de torre de platos que se formará mejor piensa en lo contaminado que estará de unicel el mundo para tus nietos. ¡Haz equipos de lavado, secado y guardado! Hay que aprovechar que hay mucha gente en casa! ¡Qué todos ayuden!
  • Separa y recicla tu basura, ya sabes, orgánicos (comida y todo lo que se descomponga rápido), papel, cartón en otro lado, metales en otro y así de fácil, no necesitas nada más que bolsas diferentes.

Extra tip: ¡Regala tiempo! Pasa más tiempo con tus primitos, abuelos, tíos, conocélos, plática con ellos y apapachalos, lo más importante es disfrutar del cariño y la presencia de los otros, no te claves en el consumo, que las cuentas pueden llegar caras después.

¡Muy felices fiestas!
¡Un gran, gran abrazo!

19 oct 2011

Tiempo de regresar al huerto...

¡Muy buen día autosuficientes!
¿Qué creen?
¡Por fin me cambié de casa y por fin tengo espacio para mi huerto!
Ya casi cumplo un mes en mi nueva casita. No crean que me la he pasado de flojonaza, ya tengo un montón de cosas que compartirtles.
Mi primer hijo del huerto es una hermosa parrita que en estos momentos se esta recuperando muy bien de una invasión de gusanitos amarillos (reclamo por que la deje abandonada cuando me fui a Cuernavaca)
Cuando llegue casi me pongo a llorar, tenía todas sus hojitas comidas y un monton de gusanos amarillos dándose un festín.

Por suerte la receta mágica funcionó, ahi les va:
  • 2 chiles verdes
  • 1 cebolla
  • 2 dientes de ajo
  • 1/2 barrita de jabón de pan
Se disuelve en agua el jabón. Luego se licúa con los chiles, ajo y cebolla.Todo esto hace que te quede una mezcla verde y de olor mareador. (Pobre de mi hermana la lechugina que calló en la trampa de creer que cocinaba algo, se lo dí a oler y se le destapo la nariz de tan fuerte que huele).

 
Atención aquí, lo ideal es ponerlo en un aspersor y así ponerlo en las hojitas. Les cuento que como no teníamos y me urgía rescatar a mi plantita se lo puse con la mano ¡GRAVISÍMO ERROR! quede oliendo a repelente por dos días (¡sí que marea el olor!)

 
Bueno, como no queríamos vernos tan agresivas con los gusanos que comían su ensalada de hojas de parra alegremente, los transladamos de uno por uno a la composta más cercana. Y fue una escena graciosisíma, por que a los 5 minutos iban de regreso a la parra.
Total, llenamos a parrita de repelente y nos fuimos.

 
Al día siguiente  salí a revisarla, y tuve un encuentro de emociones. Los gusanos habian regresado pero ahora parecía que de verdad estaban empanzados los pobres. Los tocabas y se encojían como si les doliera la pancita. Esta vez fue más sencillo llevarlos a la composta. ¡Pobrecitos! Me imagino la indigestión que les dio.

 
 
Foto de Violeta la Parra cuando acababa de llegar al huerto.

Ahora la señorita Parra se recupera, estoy composteando y limpiando el terreno (por que esta llenísimo de piedras).
En la primera tanda sembraré frijolitos para que empiecen a fijar nitrógeno y estoy germinando algunas lechugas y flores en semilleros de botes de agua. ¿Cómo ven?

¡Les agradecería muchísimo si me comparten sus ideas para el diseño y organización del huerto! Ya saben por que quiero tener mi composta, semilleros, tres árbolitos frutales, flores y camas para hortalizas, todo bien organizado y usando bien los espacios.

 
En fin, les mando un abrazo y espero que nos sigan leyendo, porque ¡vienen muchas cosas que compartir!

21 jul 2011

Reflexiones desde Cuernavaca

¡Buen día autosuficientes!


Es un gusto volver a escribir para ustedes, les cuento que para variar ando de mitotera haciendo una estancia de investigación en la bonita y lluviosa ciudad de Cuernavaca.

Venia corriendo (tarde para variar) al lugar donde estoy haciendo mi estancia, y me encontré como todos los días al señor que vende pays en la entrada; de queso, de cajeta.

Confieso que el pan dulce me encanta, para mí, es muy difícil resistirme a una esponjosa conchita recién hecha, una oreja crujiente o un panque calientito.

A pesar de esto, siempre intentaba evadir la tentación, pero hoy pensé que a final de cuentas siempre paso por la panadería en las tardes y compro pan con la excusa de llevarle a mi compañera de cuarto.

Así que hoy decidí atender el llamado del "pay de cajeta, pay de queso" y me acerque, sin poder ocultar mi cara de antojo.

Note que la canasta estaba llena de pays calientitos y recién hechos...bien podría haber sido parte del experimento de Pávlov (ese donde por medio de un estímulo condicionaban la salivación de un perrito al sentir que ya venía la comida).

Estos pensamientos se dispersaron cuando oí la voz del señor que me decía

-Señorita, llévese tres por veinte pesos, hoy no he vendido nada-

Entonces llegaron a mí esas reflexiones sobre lo poco que apoyamos la producción local y no industrializada, como nos resistimos a pagar lo justo por el trabajo que lleva producir lo que consumimos y como caemos rendidos ante la ilusión de las gangas. Y me puse a pensar en que todos intentamos ganarnos la vida de una manera digna, que a lo mejor la esposa del señor se desvela haciendo los pays en la noche para tenerlos listos y calientitos en la mañana, que el señor se levanta muy temprano y sale en su bicicleta cargando la canasta de los pays, llegando lo más temprano posible para empezar a ofrecerlos, que muchas veces pasamos y ni siquiera le dirigimos la mirada, o incluso algunos podrían dirigir una mirada despectiva y pedir que quiten "a los ambulantes" de la entrada.

Y me pregunto, ¿Qué pasaría si un día, decidiéramos tratarnos a todos con dignidad, pagar lo que el trabajo merece y al mismo tiempo recibir lo justo para nuestro trabajo, preferir lo que se produce localmente y mandar a volar a las empresas trasnacionales que nos dan empleos sin preocuparse por nuestra dignidad y sin respetar nuestros derechos?

¿Qué pasaría?

¡Ah! compre 4 pays, para repartir y por cierto ¡están riquísimos!

¡Bienvenidx!

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