24 nov. 2010

4 acciones para frenar el cambio climático desde nuestra comida

No es el objetivo de esta publicación discutir la gravedad del cambio climático, ni sus consecuencias, pero sí, como nutriólogos (y nutriólogas) pensar en algunas recomendaciones para disminuir la emisión de contaminantes desde nuestra comida lo que de paso, mejorará nuestra salud y nuestra economía local.

1. Consumir alimentos de producción local. 
Quizá un kiwi neozelandés sea una buena fuente de vitamina C, pero cuando uno piensa en todo el combustible que se gasta para que llegue a los centros comerciales...además de la energía que se usa para refrigerarlos...deja de ser una opción razonable. Por otro lado basta con asomar la cara a la calle y ver los árboles cítricos cayéndose ante el peso de jugosas limas, mandarinas y naranjas y toronjas, doradas e hinchadas de jugo, y las pobres guayabas que terminan hechas un guayabate mortalmente resbaloso para quien ose pisarlas. De cualquier manera bien vale la pena conocer nuestros mercados y tianguis y dedicar cinco minutos a conocer de donde vienen nuestros alimentos. Aquí les dejo el link de nuestros amigos del circulo, que están estrenando un diseño muy mono http://www.circulodeproduccion.org/.

2. Consumir alimentos frescos.
Una regla simple, entre más industrializado el alimentos, más energía se invierte en su producción y distribución. Además es más probable que se gaste en empaques y embalajes ostentosos que aumenten la cantidad de energía necesaria para su producción. Muchas veces caemos en la trampa de creer que son más baratos que los productos locales y frescos, pero hay que recordar que son producidos en serie y obtienen sus materias primas al mínimo precio, lo que degrada el trabajo de nuestros agricultores.

3. Disminuir el consumo de alimentos de origen animal.
No nos referimos a volverse vegano de golpe y porrazo, pero si disminuir el consumo en cantidad y frecuencia sobre todo de cárnicos. Porque hay que recordar que para su producción se invierten cantidades importantes de energía y además arrojan al medio ambiente un sinúmero de contaminantes. No es necesario solo comer vegetales, si no racionalizar nuestro consumo, por nuestro futuro y el de los que vienen en camino.

4. El pilón; más actividad física y menos computadora
Esa es una auto-pedrada, pero la tendré que lanzar aunque me duela. Nuestro sedentarismo esta estrechamente relacionado con nuestras horas frente al monitor, ya sea televisión o computadora, que por supuesto, son también un jalón de energía. Quizá si dedicamos un poquito más de tiempo a otras actividades como salir a caminar, andar en bici o semejantes, baje nuestra cuenta de electricidad, nuestra lonja y nuestra deuda con el planeta.

Ahora los dejo, por que ya me tiré la pedrada y ahora tengo que cumplir lo que predico.
Si tienen más ideas, ahí esta la opción de comentarios.

1 comentario:

  1. Hola, me parece muy bueno el blog! Ánimo para seguir con él, creo que es muy importante. Saludos desde España!

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